Cómo hacer pan de pipas en 10 simples pasos

Hablemos con sinceridad: ¡nos encanta picar entre horas! Qué gran placer, a media mañana, mientras preparamos la comida, antes de la hora de la cena. Hay demasiados momentos, a lo largo de un día entero, que se ofrecen para comer entre horas.

Bueno, ya que no podemos luchar contra este hecho, ¿qué tal si picamos un snack saludable? Pues ésta es la receta del aperitivo que hoy vamos a preparar: un delicioso y crujientísimo pan de pipas. En efecto, pan de pipas de girasol, de las de toda la vida, peladas y, para la ocasión, fritas.

Vamos con los ingredientes.

Ingredientes

  • 150 gramos de harina de trigo de fuerza
  • 150 mililitros de agua
  • 60 gramos de pipas de girasol fritas
  • 1 cucharada y media de aceite de oliva
  • ½ cucharada de miel
  • ½ cucharadita de sal fina
  • 7 gramos de levadura fresca Levanova
  • Una pizca de sal gruesa

Preparando el pan de pipas en 10 simples pasos

  1. Comenzamos dejando el horno precalentando a 220º centígrados. Si ya comenzamos precalentando el horno es señal de que esta receta se prepara rápidamente.
  2. En un vaso echamos el agua tibia, deshacemos la levadura fresca y removemos con ayuda de un tenedor.
  3. En un bol, echamos la harina, añadimos la sal, el aceite, la miel y vertemos el contenido del vaso con agua y levadura fresca disuelta. Mezclamos. Para esas personas que sean alérgicas a la miel, les recomendamos omitir directamente la miel. También pueden sustituirla por, la misma cantidad, pero de sirope de agave o una pizca de azúcar. De hecho, la miel no es imprescindible en esta receta, pero le da un toque de sabor muy equilibrante con la sal.
  4. Añadimos las tres cuartes partes de las pipas, el resto lo usaremos para decorar por encima nuestro pan de pipas. Es más, al final de la receta os explicamos un truquito relacionado con las pipas ¡sigamos! Integramos bien las pipas con el resto de la masa.
  5. Vertemos la masa dentro de una manga pastelera. Cuando esté llena la manga, cerramos y cortamos la punta.
  6. En una bandeja de horno con papel vegetal vamos creando unas tiras de masa de, aproximadamente 12 centímetros, con la manga pastelera. Cortamos con unas tijeras y repetimos la operación hasta que se acabe la masa. Nos saldrán, más o menos, unas diez tiras de masa.
  7. Decoramos las barritas con las pipas sobrantes y añadimos una pizca de sal gruesa por encima.
  8. Metemos la bandeja en el horno a 220º centígrados durante un cuarto de hora. Como cada horno es un mundo, fíjate bien que las tiras queden doraditas.
  9. Transcurridos los 15 minutos, sacamos la bandeja del horno y dejamos que el pan de pipas enfríe sobre una rejilla, por arriba y por abajo, así quedará más crujiente.
  10. Este es el paso final y más importante: probar, degustar y oír cómo cruje el pan de pipas en nuestra boca. ¡buen provecho!

Ahora que ya sabéis cómo se hace el pan de pipas, podéis probar a sustituir las pipas por vuestro fruto seco favorito, cacahuetes, semillas de sésamo, pistachos, anacardos…

Ah! Truquito regalo: ¿Cómo tostar las pipas? ¡Muy fácil! Ponemos un par de cucharadas de aceite, en la sartén, a fuego medio, y añadimos las pipas peladas de girasol, hasta que empiecen a coger color. Entonces es cuando añadimos la sal y vamos removiendo en la sartén hasta que las pipas queden bien tostaditas. Ojo, que quedan deliciosas, no os las vayáis a comer ¡antes de preparar el pan! Por si acaso, vigilad bien que no entre nadie en la cocina para que no desaparezcan las pipas tostadas como por arte de magia.