Pan dulce con cerveza

Asociar pan y cerveza puede sorprender a algún lector, sin embargo, basta pensar en los ingredientes y procesos comunes que tienen, para darnos cuenta de que históricamente ambos productos terminarían por casar en algún momento.

Hablamos de productos que están basados en cereales y en procesos de fermentación. Y sí, la cerveza y la levadura fresca son productos que hacen buenas migas, ¡nunca mejor dicho!

Por cierto, que nadie se preocupe por el alcohol de la cerveza, pues en la preparación desaparece, al evaporarse.

Este pan dulce con cerveza es muy fácil de hacer y tiene un toque de sabor muy característico, que lo vuelve muy apetecible. Comenzaremos con los ingredientes, vais a ver que son muy básicos y fáciles de encontrar.

Ingredientes

  • 500 gramos de harina de trigo
  • 100 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • 140 gramos de levadura fresca Levanova
  • 100 mililitros de cerveza
  • 50 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • un huevo batido
  • una cucharada de azúcar
  • una pizca de canela

La preparación.

En un vaso, con tres dedos de agua tibia, deshacemos la levadura fresca y añadimos una cucharada de azúcar y una cucharada de harina. Mezclamos, tapamos el vaso con un paño de cocina y dejamos que repose para que la levadura fresca se active.

Mientras reposa el contenido del vaso, en un bol añadimos la harina, el azúcar, los tres huevos y la mantequilla. Mezclamos con nuestros dedos durante 5 minutos y vertemos el contenido del vaso en el bol. A partir de este momento, vamos añadiendo un chorrito de cerveza y amasamos durante medio minuto, volvemos a añadir, sin pasarnos, para que la masa no quede aguada.

Normalmente no utilizaremos más de 50 mililitros de cerveza, aproximadamente un cuarto del tamaño estándar de una lata de cerveza. Repetimos, entonces, la operación hasta que nos quede una masa compacta y lisa. Como sabéis hay innumerables tipos de cerveza, cada cual con un sabor característico, así que podéis usar la que más os guste.

También cabe comentar que el color de la cerveza también influirá en el color de nuestro pan.

Limpiamos el bol y lo pintamos de aceite, dejamos dentro la bola de masa que podemos también pintar con aceite. Cubrimos con el paño de cocina y dejamos que repose durante una hora.

Transcurrido el tiempo, partimos la masa por la mitad y amasamos de nuevo, enharinando previamente nuestra mesa de trabajo. Al volver a amasar ayudamos a salir a los posibles gases que se producen durante la fermentación. Volvemos a dejar que crezca la masa durante otra hora de reposo.

Cuando la masa haya duplicado su tamaño, pintamos cada bola con huevo batido, y si encaja con nuestro gusto, un detalle delicioso que recomendamos, es añadir una mezcla de azúcar y canela espolvoreada por encima. Esta mezcla de azúcar y canela la preparamos aparte previamente en una taza con una cucharada de azúcar y una pizca de canela que mezclamos bien.

Precalentamos el horno a 180 grados centígrados durante 15 minutos. Colocamos los dos panes en una bandeja cubierta con papel vegetal. Hacemos unos cortes en forma de cruz. Y al horno, durante 20 minutos aproximadamente. Cada horno es distinto, lo importante es sacarlo cuando veamos que el pan comienza a dorarse.

Dejamos que enfríe sobre una bandeja de rejilla y ¡listo para comer!