


Si hay un dulce que representa a la perfección la tradición pastelera del norte de España, ese es el bollo de mantequilla de Bilbao. Suave, esponjoso y con ese relleno cremoso irresistible, es uno de esos bocados que te transportan directamente a una pastelería de toda la vida.
En esta receta de Alma Obregón para Canal Cocina, aprenderás a prepararlos en casa paso a paso, con resultados dignos de escaparate. ¡Vamos a ello!
380 g de harina de fuerza
12 g de levadura fresca Levanova
125 ml de leche
70 g de azúcar
2 huevos camperos
1 cucharadita de sal
65 g de mantequilla a temperatura ambiente
Crema de mantequilla:
100 g de mantequilla a temperatura ambiente
2 yemas de huevo
100 g de azúcar
50 ml de agua
En un bol mezclamos bien los huevos con la leche, la sal y el azúcar. En otro mezclamos la harina con la levadura. Incorporamos los líquidos poco a poco y vamos amasando hasta tener una mezcla homogénea.
Una vez la masa empiece a estar lisa añadimos la mantequilla y amasamos hasta que se integre por completo y la masa resultante sea elástica y suave. En el caso de disponer de amasadora, se puede hacer todo el proceso con ella, usando el gancho.
Dejamos fermentar la masa cubierta en torno a 2h y media/3h hasta que haya crecido visiblemente.
Después, desgasificamos y formamos bolas de 50-60g aproximadamente. Para bolear de forma sencilla, podemos hacerlo sobre la mano. Es importante que las bolas estén bien formaditas.
Dejamos reposar, cubiertos con un paño o un film engrasado otra hora y media aproximadamente hasta que de nuevo hayan crecido visiblemente.
Precalentamos el horno a 180°. Pincelamos con huevo batido y horneamos unos 13 minutos o hasta que estén doraditos.
Calentamos el agua con el azúcar hasta que llegue a un punto de hebra flojo, en torno a los 105°C. Mientras tanto batimos las yemas, que comenzarán a aclararse. Incorporamos el almíbar poco a poco en un hilo a las yemas sin dejar de batir hasta tener una mezcla bien esponjosa y suave. Seguimos batiendo hasta que vuelva a temperatura ambiente y, en ese momento, añadimos la mantequilla y batimos de nuevo hasta que tenga una consistencia sedosa.
Abrimos los bollos por la mitad y rellenamos con la crema de mantequilla.
Estos bollos de mantequilla son perfectos para una merienda especial, un desayuno de fin de semana o simplemente para darte un capricho. La combinación de la masa tierna con la crema suave es pura nostalgia y placer en cada bocado.
Si te animas a prepararlos, verás que el resultado merece totalmente la pena. Y lo mejor: ¡podrás disfrutar de un pedacito de Bilbao sin salir de casa!
Y si tienes Thermomix o robot de cocina, ¡no te pierdas la versión de esta receta de Rosa Ardá, conocida como @VelocidadCuchara en Instagram aquí!
Etiquétanos en nuestras redes sociales para ver tu versión de esta receta y compartirla con la comunidad.