Hay momentos que merecen ser celebrados con algo más que palabras. Estos panecillos de fresa son precisamente eso: una declaración de afecto que se amasa, se hornea y se comparte. Una experiencia sensorial completa que hemos creado en colaboración con Querida Valentina para esos instantes donde quieres decir “te quiero” de la forma más dulce posible.
Imagina despertar a alguien especial con el aroma de estos bollitos recién horneados: su miga tierna y esponjosa esconde un corazón intenso de fresa que se funde en cada bocado, mientras el glaseado de queso crema aporta ese contrapunto perfecto entre dulzura y acidez. No son simples panecillos; son pequeñas obras de arte cotidiano.
El secreto de su textura extraordinaria reside en la combinación de nuestra levadura fresca Levanova con nuestra masa madre de trigo, que juntas crean esa estructura aireada y ese sabor profundo que distingue a los panes artesanos. La fermentación lenta desarrolla aromas complejos que complementan perfectamente la intensidad frutal del relleno.
Perfectos para un desayuno especial en pareja, para sorprender en un brunch con amigos o simplemente para convertir una tarde cualquiera en un momento memorable. Porque a veces, los mejores regalos no se envuelven en papel… se hornean con cariño.
Ingredientes para hacer panecillos dulces
Relleno
450 g de fresas (frescas o congeladas)
200 g de azúcar
1/2 cucharadita de sal
Zumo de limón recién exprimido
Ralladura de limón
3 cucharadas de maicena
60 g de mantequilla fría
Masa
600 g de harina de fuerza
1 dadito de levadura fresca Levanova
1 sobre de masa madre de trigo Levanova
1 cucharadita de azúcar granulado
80 ml de agua tibia
70 g de azúcar
1/2 cucharadita de sal
170 g de mantequilla muy blanda
2 huevos
180 ml de leche tibia
Glaseado de queso crema y fresas
200 g de queso crema
240 g de azúcar glas
60 ml del relleno de fresa reservado
Preparaciónde panecillos dulces
Relleno de fresa
Combina las fresas, el azúcar, la maicena, el zumo de limón, la sal y la ralladura de limón en una cacerola mediana.
Lleva a fuego medio y cocina, removiendo con frecuencia, hasta que la mezcla espese y las fresas estén blandas.
Retira del fuego, desmenuza los trozos de fresa y añade la mantequilla fría. Mezcla hasta que se derrita e integre por completo.
Deja enfriar y conserva en la nevera hasta su uso.
Masa
Disuelve el dadito de levadura fresca Levanova y el azúcar granulado en el agua tibia. Deja reposar 10 minutos hasta que se forme espuma.
En un bol amplio mezcla la harina, el azúcar y la sal. Añade la mantequilla blanda, los huevos, la leche tibia, la mezcla de levadura y azúcar y el sobre de masa madre de trigo Levanova.
Mezcla hasta integrar todos los ingredientes. La masa estará pegajosa y algo irregular, pero se volverá más lisa tras el levado.
Cubre el bol con film y deja reposar en un lugar cálido hasta que doble su volumen, aproximadamente 40 minutos.
Desgasifica presionando la masa y dóblala varias veces hasta que quede suave y flexible.
En una superficie ligeramente enharinada, extiende la masa formando un rectángulo grande.
Reparte el relleno de fresa dejando un borde de 2,5 cm en los extremos. Reserva una pequeña cantidad para el glaseado.
Enrolla desde el lado más largo formando un cilindro y divídelo en 12 porciones iguales. Para cortarlas, utiliza hilo en lugar de cuchillo para mantener la forma.
Coloca los bollitos en una bandeja o molde engrasado y deja levar 15 minutos más, hasta que aumenten de tamaño.
Precalienta el horno a 170 °C y hornea durante 25-30 minutos, hasta que estén dorados en la superficie.
Glaseado
Bate el queso crema con el azúcar glas hasta obtener una crema lisa y suave.
Añade el relleno de fresa reservado y mezcla hasta integrar.
Deja templar los bollitos 10 minutos dentro del molde y extiende el glaseado por encima mientras aún están ligeramente calientes.
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